Estimadas amigas y amigos, muchas gracias en primer lugar por la acogida del blog, que poco a poco me llamáis y decís que mis escritos son acertados y didácticos, lo cual desde luego agradezco y esa es mi intención, acercar la economía a la gente que quiera saber un poco más de esta ciencia social apasionante.
Y hoy, después de analizar las cifras de desempleo y su validez como indicador de salida de la crisis, que han sido las entradas publicadas hasta ahora, voy a escribir sobre un tema de actualidad. Aquí en Málaga hay una verdadera pasión sobre el futuro alcance del partido político Podemos, que consiguió cinco eurodiputados en las pasadas elecciones europeas, y según la última encuesta del CIS asignaba a Podemos como tercera fuerza en estimación de voto, y segundo en intención directa de voto, tras el Partido Popular y delante del Partido Socialista.
Muchos de mis amigos y amigas están preocupados por saber si lo que propone Podemos en materia económica es algo factible o no, y en la noche del sábado fue el tema de debate. Ya sabéis que cuando algún tema me parece interesante, les estoy invitando a mis contertulios a que lean sobre el asunto en este mi blog, es una enseñanza que he aprendido en Yale este último año, no se trata que no me guste o me inquiete responder en el momento, pero considero interesante que la documentación es algo inherente a la calidad en la respuesta, y la conveniencia de informar ampliamente sobre causas y consecuencias de los fenómenos económicos, y pienso que puede ser positivo. Es algo que espero también trasladar a mi faceta como profesora en la Universidad.
Bien, ¿qué propone el partido político Podemos?
1) En materia laboral se pretende
- Jornada laboral de 35 horas semanales
- Jubilación a los 60 años
- Derogación de las dos últimas reformas laborales
- Prohibición de despidos en empresas con beneficios
- Eliminación de las ETT
- Incremento del Salario Mínimo Interprofesional
- Salario máximo vinculado al SMI
2) Auditoría de la deuda, e impago de la parte ilegítima identificando a los responsables
- Derogación del artículo 135 de la Constitución española
3) Convertir al BCE en un organismo político que tenga como objetivo la creación de empleo y la compra directa de deuda a los Estados
- Creación de una agencia de rating europea
- Financiación directa del ICO, SAREB y FROB a empresas y ciudadanos
4) Recuperación del control público de ciertos sectores estratégicos
- Energía, transporte, alimentación, más banca pública
- Intervenir precios y tipos de interés
5) Intercambio de información fiscal en Europa
6) Obligación de las empresas a presentar resultados por países y por divisiones
7) Persecución del delito fiscal
8) Nueva política fiscal
- Recuperar el IVA del lujo
9) Inversión pública en I + D
10) Renta básica universal de 8.114 euros
¿Qué les parecen estas propuestas?. ¿Son viables? ¿Son necesarias? ¿Se podrían llevar a cabo?
En primer lugar habría que decir que son propuestas para unas elecciones europeas, y por ello hay que contextualizarlas, es decir ante las próximas elecciones municipales, autonómicas o generales habrá que ver cuál es el contenido del programa. Así alguna propuesta no depende sólo de un país, sino que debe ser debatido en el seno de las instituciones europeas, por ejemplo el papel del Banco Central Europeo, que en estos momentos es una Autoridad Monetaria independiente, cuya principal misión es la estabilidad de precios manteniendo un diferencial de inflación controlado y reducido, ya que se considera que ésta es la mejor herramienta para la creación de empleo y el bienestar social y económico. Precisamente, la independencia del BCE es vital en este sentido, ya que le permite que las decisiones no se tomen desde la óptica política, sino pensando en las consecuencias económicas que tiene una política monetaria determinada. Luego esta propuesta es difícil que fuera aceptada en el seno europeo. Además que se podría disparar la inflación. Lo de que tenga como objetivo la creación de empleo, se podría tratar en el seno de las instituciones europeas, no está mal, pero dudo mucho de la receptividad de la misma, todo depende de la didáctica desde la que se plantee.
Sin duda alguno me parecen muy atractivas alguna de estas medidas: persecución del delito fiscal, intercambio de información fiscal, inversión pública en I + D, que además podría firmar cualquier partido político y que contribuirían sin duda alguna a mejorar la financiación de las necesidades del país, y fomentar un crecimiento económico sostenido en el tiempo. Por lo tanto, serían no sólo viables, sino deseables; ahora bien es necesario incrementar el personal de la Agencia Tributaria, incrementar los recursos materiales de la misma, y priorizar presupuestariamente la I+D, que supondría una reestructuración presupuestaria, que obligaría a reducir otras partidas para incrementar la inversión en I+D, ¿qué partidas recortarían ustedes?, se abre la discusión, todo es posible.
Vayamos ahora con la medida estrella: las medidas laborales. ¿Se acuerdan de la estructura de la contratación en el mes de julio de 2014 que comentaba en la anterior entrada?, ¿se acuerdan que los contratos indefinidos sólo representaban el 6,93%. ¿Que pasaría si eliminamos las ETT?, ¿quién realizaría las contrataciones, directamente las empresas?. Esto llevaría a que las empresas no contratan un servicio sino a un trabajador, al que tiene que pagar un salario y las cotizaciones sociales. Las cotizaciones sociales en nuestro país tienen un tipo único del 36,25% (29,9% pagado por la empresa y 6,35% pagado por el trabajador). Sin duda alguna este hecho desincentivaría la contratación, además de la opción de la empresa por bajar los sueldos. Lo mismo sucede si subimos el SMI, porque el 29,9% de 645,30 euros es 193,59 euros que la empresa ha de pagar como cotizaciones sociales, es decir a la empresa le cuesta 838,89 euros. ¿Qué pasa si el SMI lo subo a 700 euros?. Pues que la empresa pagará a la Seguridad social 210 euros, por lo que el trabajador le costará a la empresa 910 euros. Sin duda alguna se reduciría la contratación laboral. No es posible que si los problemas de nuestro paro estructural es de rigidez del mercado laboral se responda con más rigidez.
El que una empresa con beneficios no pueda despedir trabajadores, implicaría una deslocalización de las empresas, ya que en un entorno competitivo no tiene sentido poner un límite normativo a los beneficios, ya que por definición el objetivo de cualquier empresa es la maximización de los beneficios, que a su vez implica la minimización de los costes. Nuestro mercado laboral ha sido muy rígido y es uno de los factores que nos ha llevado a las altas cifras de paro estructural que siempre han sido una característica del mercado laboral español. La reforma laboral de 2012 está permitiendo crear empleo, independientemente de su calidad, pero se está creando empleo, con un crecimiento económico muy pobre, lo cual sin duda alguna es una novedad, en un sistema que no creaba empleo neto hasta que el crecimiento económico no superaba el 2% del PIB. Si una empresa tiene que tener pérdidas para despedir trabajadores, está condenada a la desaparición, ya que otras empresas competidoras de otras nacionalidades podrían mejorar su tecnología con menos mano de obra, y por tanto con menos costes, lo que conllevaría al final que la empresa con beneficios terminaría cerrando tras declarar pérdidas contables y estar sumida en un atraso tecnológico.
Lo de limitar el salario máximo y vincularlo al SMI es una medida que alejaría a los trabajadores con más talento, a los cuales se les ofrecería empleo en cualquier otro punto geográfico de Europa o de otra zona; además no incentivaría al trabajador que ya cobrara ese salario máximo a mejorar su cualificación ni a trabajar más y mejor, porque no iba a conseguir ninguna mejora en sus retribuciones.
La jubilación a los 60 años es inviable. Actualmente en España hay casi 800.000 personas ocupadas entre 60 y 64 años, cifra que ronda el millón de personas si contabilizamos a aquellos que buscan trabajo (población activa). Este año 2014 la pensión media de jubilación es de 998 euros mensuales en 14 pagas, lo que se traduce en una pensión anual de 13.972 euros, que multiplicados por los 900.000 pensionistas, conllevaría un coste de más de 13.000 millones de euros. Pero en 2019, se estima que habrá 1,5 millones de personas entre 60 y 64 años (los que ahora tienen entre 55 y 59 años), hagan la cuenta para ver como sube la factura hasta 25.000 millones de euros. En 2029 habrá más de 3 millones de personas entre 60 y 64 años, que generarán un coste de 35.000 millones de euros. Dicen desde Podemos que la financiación de esta medida puede venir de la subida de la recaudación del Impuesto de Sociedades desde el 3,5% que dice que pagan las 3.000 mayores empresas españoles hasta un tipo del 20%, lo que permitiría obtener 20.000 millones de euros.
De nuevo nos topamos con una dura realidad, no es cierto que las empresas paguen un 3,5% como tipo del Impuesto de Sociedades, si miramos las cuentas anuales vemos que el tipo que pagan es de un 20%, ya que las empresas pagan impuestos fuera de España y tienen derecho a reducirse del resultado contable las bases negativas. Como resumen podríamos decir que para obtener 20.000 millones de euros del Impuesto de Sociedades la tributación de las empresas españoles habría de ser del 90%, casi un 70% superior a la media europea, cuya imposición es similar a la española. ¿Cuántas empresas se quedarían en España con este modelo fiscal?. Baste añadir que las subidas de impuestos desde que gobierna el PP han conseguido unos ingresos de 40.000 millones de euros, pese a lo cual tenemos un déficit cercano los 70.000 millones de euros anuales, luego no nos sobra nada, al contrario nos falta.
Sobre la jornada laboral de 35 horas, podría ser si nuestra productividad se incrementara lo suficiente. Estamos de acuerdo. No todo va a ser imposible.
Respecto al impago de deuda suena bien, pero resulta catastrófico, ya que tendríamos problemas de financiación de nuestras necesidades presupuestarias, y no podríamos mantener la sanidad, la educación, la dependencia, o las prestaciones por desempleo.
¿Y la renta básica?. Tendría un coste del 20% del PIB aproximadamente, es decir 250.000 millones de euros, lo cual es una suma en principio infinanciable, teniendo en cuenta que nuestro gasto público asciende al 44% del PIB, y para poder financiar la RBU (renta básica universal) sería necesario incrementar el gasto público hasta el 70%, lo que obligaría a duplicar la presión fiscal actual. A no ser que se privatizaran totalmente la educación y la sanidad, entonces el gasto público llegaría al 55%, que es alto, pero podría intentarse su financiación incrementando ligeramente la presión fiscal. Es cierto que tenemos una presión fiscal (cociente entre ingresos fiscales y tamaño de la economía) baja (32,5% en 2012), sólo superior a los países bálticos o algunos países del Este, frente a los países nórdicos, Italia o Francia con una presión fiscal superior al 45%. Luego margen tenemos. El problema de la RBU es que estamos financiando con recursos procedentes de trabajadores a personas que no aportan al mercado, y esto no es ético, a la vez que produce en muchos casos que haya personas que abandonen el sistema productivo para incorporarse al sistema asistencial mucho más cómodo, pero más ineficiente para el bienestar social y económico del país.
¿La nacionalización de empresas de sectores estratégicos?. Yo enseño a mis alumnos de Universidad que la competitividad es la que permite obtener precios adecuados al coste de los servicios, y generar bienestar social, ya que se paga por lo que se consume de electricidad, transporte o alimentos, y el precio es el coste de poner el producto o servicio en el mercado, ya que en una economía de mercado, las empresas no tienen poder de mercado y sus precios equivalen al coste marginal de la última unidad de producto o servicio producida. Con la nacionalización se crean ineficiencias, una producción menor de lo esperada, lo que equivale a mayores costes que si asume el Estado genera más déficit y más deuda pública, y si lo asumen los consumidores han de pagar más por los productos o servicios, que siempre tendrán disponibles en cantidades inferiores a las deseadas, es el modelo de los países del Este, productos caros y malos, y en cantidad insuficiente. Frente a ello se necesita una mayor liberalización de sectores estratégicos, que en este momento como el caso de la electricidad se asume por un oligoplio de tres empresas que evidentemente tienen poder de mercado, y por tanto de fijación de precios.
¿Banca pública?. ¿Cuál sería su función?, si es proporcionar créditos ha de competir en un mercado interbancario por el mismo tipo de cliente. ¿Remuneración del pasivo captado?, no tiene sentido que su negocio sea el mismo que la banca comercial, porque entonces tendría que simular su estructura, y el coste de la misma sería insoportable para los presupuestos públicos. Por tanto su función podría ser financiar a un coste razonable a las empresas, para lo cual tendría que llegar a un acuerdo con el BCE que salvaguardara sus operaciones de las volatilidades del mercado y pudiera operar en un marco de estabilidad que compensara el comportamiento procíclico de la banca comercial. Pero en principio, ni si, ni no, hablemos y profundicemos en el concepto.
Por tanto concluimos, las propuestas económicas del Partido Podemos tal como se presentaron a las elecciones europeas, pueden ser sugerentes y podrían ser estudiadas algunas de ellas (persecución del fraude fiscal, menor jornada laboral, intercambio de información fiscal entre países europeos, creación del IVA sobre objetos de lujo, recuperación del Impuesto de Patrimonio, inversión en I+D, banca pública), pero otras que coinciden con sus propuestas estrella (renta básica universal, jubilación a los 60 años, mayor rigidez al mercado laboral, nacionalización de empresas, impago de la deuda) son difícilmente implantables sin riesgos para la salud de la economía y no crear más estrangulamientos. No todo es blanco ni negro, pero hay que saludar que exista una opción adicional en el panorama político, que esté dispuesto a escuchar a los ciudadanos, y que veremos a ver en mayo de 2015 cuál es su evolución y los cambios que introducen en sus programas.